Dieciséis

Soñaba contigo en otro sueño, muchacho que dormías a mi lado, y la primera imagen ―primera en el recuerdo que me queda, tal vez no la primera en el sueño― era tu cuerpo hundido hasta los hombros en una especie de pantano, aunque de aguas transparentes, una charca o estanque o acaso lago, con alguna vegetación al fondo, alrededor, y tu cara chorreante entre mis manos que la acariciaban. Contrapunto del sueño a la sordidez, a la falta de encanto de todo lo vivido, aun cuando las horas compartidas hayan estado llenas de complicidad y de gracia. El sueño sabe más, refuta la ilusión, desenmascara la vida. Por detrás de estas horas, como un ídolo intacto e intocable, yace desamparado un sueño, un sueño perpetuo que nunca descansa y que se agrieta en sueños nocturnos que a veces recordamos. El de hoy era así: estábamos bañándonos en esas aguas cálidas y yo te acariciaba mientas tú sonreías. No sé si coincidían los rostros, quiero decir que el rostro del sueño no era tal vez el tuyo, muchacho que dormías a mi lado, pero eras tú aunque fuera otro tu rostro, era a ti a quien yo acariciaba en el sueño mientras tal vez te abrazaba sin saberlo en la cama. La siguiente imagen es la de una protección: te persiguen ―no sé quiénes― y vienes a refugiarte en mí y yo te protejo. Aquí hay quizá una transposición del viaje en taxi hasta mi casa, anoche, en el que descansaste apoyado en mi regazo mientras con una mano yo te acariciaba el pelo y con la otra te sostenía por la cintura contra los vaivenes y las curvas de un taxi veloz de madrugada. Luego, extrañamente, en el sueño yo me despierto del sueño y te cuento lo que en él he visto: te hablo del lago y de las aguas y, sobre todo, de los perseguidores de los que te salvé. No recuerdo tu reacción, pero cuando despierto de verdad estoy convencido de que ya te he contado mi sueño y por eso no te lo cuento y te dejo marchar sin escucharlo. Lo escribo ahora aquí, muchacho que dormías a mi lado, como si estuviera hablando contigo aunque probablemente no volvamos a hablar nunca más.

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